Argentina, dividida por una lucha ideológica: ¿con o sin Estado?

La crisis económica y política de la Argentina puso un nuevo debate sobre la mesa. ¿Es mejor con más Estado o sin tanto Estado?

La mayoría de los políticos argentinos coinciden en el diagnóstico, pero se separan bastante al momento de buscar soluciones. Argentina está atravesando una crisis económica, social y política. De eso, nadie duda. La inflación es altísima, ahogando a medianos y pequeños comerciantes, y a los consumidores, por supuesto. La inseguridad no baja y, encima, en ciudades importantes como Rosario, el narcotráfico empieza a hacerse dueño de la calle. Las maestras y los maestros ganan poco. Las escuelas tienen bajo su nivel. El sistema sanitario sigue empeorando y los jubilados sufrieron un nuevo recorte. ¿Cómo se arregla todo esto?

Argentina, dividida por una lucha ideológica
Las protestas en Argentina aumentaron en los últimos meses (Fuente Ansa) elperiodicodegijon.es

La asunción de Javier Milei a la presidencia significó una especie de nueva ilusión para casi la mitad del país, ya que el presidente (asumió el 10 de diciembre) llegó con profecías que, luego de más de 100 días de gobierno, no se están cumpliendo. De hecho, el país está peor. ¿Y entonces? Si no funcionó lo de antes y no funciona a lo de ahora, ¿cuál sería la solución?

Ideología: ¿mejor con Estado presente o Estado ausente?

Una de las ideas con las que Javier Milei llegó a la presidencia fue la de terminar con el Estado. Sí, una persona quiere ser jefe de Estado para terminar con el Estado. Parece extraño, pero así lo afirmó el propio presidente en varias entrevistas, y lo sigue sosteniendo públicamente. Su intención es achicar todo lo posible la caja estatal, aunque eso signifique la pérdida de millones de puestos de trabajo y la pérdida de cierto bienestar social.

Mejor con Estado o sin Estado
El presidente de Argentina, Javier Milei, parece tener contados los días (Fuente Ansa) elperiodicodegijon.es

Para Milei, el mercado arregla o terminará arreglando todo. Sin embargo, la realidad le está demostrando lo contrario. En los últimos días, Buenos Aires sufrió enormes inundaciones en distintas partes de la provincia, sitios donde hace falta obra pública. Ninguna empresa arreglaría calles gratis. Entonces, el mercado aquí no aparece y la calidad de vida empeora. Milei le quitó también la comida a los comedores porque tampoco es bueno para el mercado. Entonces, el hambre aumenta en el país.

Milei quiere quitar también el dinero para sectores de la ciencia, de la cultura y de la información. Su meta, como si fuera una empresa, es conseguir un déficit fiscal cero. La gran pregunta es: ¿podrá conseguir ese déficit fiscal con la gente dentro del país?

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