Tradición inmutable: no hay Semana Santa sin potaje de vigilia

Te enseñamos en este artículo cómo preparar un potaje de vigilia, un plato de cuchara muy tradicional en Semana Santa.

En el mundo de la cocina, si uno dice Semana Santa, inmediatamente piensa en las torrijas. Es lo más típico y nadie lo discute. Sin embargo, más allá de gustos, uno de los platos más tradicionales para esta época del año es el famoso potaje de vigilia. Quizá sea el plato de cuchara más tradicional de la Semana Santa. Y el más saludable también, por supuesto.

No hay Semana Santa sin potaje de vigilia
Un plato para comer con cuchara con muchos nutrientes y muchos sabores (Fuente Canva) elperiodicodegijon.es

Esa mezcla de espinacas, con bacalao y garbanzos forma un guiso exquisito, sobre todo si las temperaturas son bajas y nos entra en la panza este sabor calentito. Además de rico, este es un plato que lleva un enorme aporte nutritivo. Bueno y saludable, dirían las madres y abuelas. ¿Quieres saber cómo elaborarlo en tu hogar? Aquí te dejamos una receta con todos los ingredientes y un paso a paso.

La receta para preparar el potaje de vigilia, ideal para Semana Santa

En primer lugar, debemos saber que no tardaremos tanto tiempo en la cocina para preparar este plato. Apenas necesitamos 50 minutos o una hora como mucho, si nos falta experiencia. Si pensamos en raciones para cinco personas, necesitamos los siguientes ingredientes en nuestro hogar: 500 gramos de garbanzos cocidos, 200 gramos de espinacas, 400 gramos de bacalao desalado, cuatro huevos, 20 mililitros de aceite de oliva, dos dientes de ajo, una cebolla, un pimiento verde, dos tomates maduros, sal, una cucharada de pimentón dulce y agua.

La receta para preparar el potaje de vigilia
Necesitarás aproximadamente 50 minutos para elaborar este plato (Fuente Canva) elperiodicodegijon.es

El primer paso consiste en desalar el bacalao. Usaremos el bacalao sin piel y desmigado. Es decir, sólo la parte que tenga bastante carne. El segundo paso es preparar el sofrito: picamos el diente de ajo y las cebollas, cortadas en juliana pequeña. Cogemos una sartén, añadimos un poco de aceite de oliva virgen y sofreímos ahí el ajo picado y la cebolla, salando a gusto si creemos conveniente. Poco después agregamos los tomates rallados (sin la piel). Cuando vemos que está todo integrado, el fuego se apaga y se deja la sartén a temperatura ambiente. Minutos después, sumamos una cucharada de pimentón y removemos todo.

El tercer paso es sencillo: hervir un huevo. El cuarto paso es agarrar una olla grande y meter ahí las espinacas, el sofrito, los garbanzos cocidos y dejamos cocinando todo algo así como cinco minutos. Luego de ese tiempo, sumamos el bacalao en trozos y vamos removiendo todo durante otros cinco minutos. El huevo cocido se agrega después en el plato, cortado en cuartos.

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